
"IMAGEN" SEGÚN LÉVINAS
Enmanuel Lévinas en La realidad y su sombra (Madrid, Trotta, 2001) reflexiona sobre la relación entre la realidad, la imagen (su apariencia) y el arte.
Por ahora me conformaré por traer unas citas que me hacen pensar. Ya las comentaré más tarde.
"Se subestima el acabado, signo indeleble de la producción artística, a través de la cual la obra permanece esencialmente desprendida" (p. 45).
"Si el arte consiste en sustituir el ser por la imagen, el elemento estético es, conforme a su etimología, la sensación. El conjunto de nuestro mundo, con sus datos ya elementales ya intelectualmente elaborados, puede tocarnos musicalmente, hacerse imagen.
...El objeto representado, por el simple hecho de hacerse imagen, se convierte en no objeto; la imagen, como tal, entra en unas categorías originales que nos gustaría exponer aquí. La desencarnación de la realidad a través de la imagen no equivale a una simple disminución de grado. Resulta de una dimensión ontológica que no se extiende entre nosotros y una realidad que captar, sino allí donde el comercio con la realidad es un ritmo" (p. 51).
Semejanza e imagen
"La fenomenología de la imagen insiste en la transparencia...
Teoría de la transparencia establecida por reacción contra la de la imagen mental -cuadro interior- que dejaría en nosotros la percepción del objeto.
La imagen difiere del signo o del símbolo por la manera en que se relaciona con su objeto: por semejanza.
La semejanza no como resultado de una comparación entre la imagen y el original, sino como el movimiento mismo que engendra la imagen" (p. 53).
"La imagen es, se puede decir, la alegoría del ser".
"Contemplar una imagen es contemplar un cuadro. Es a partir de la fenomenología de un cuadro como hay que contemplar la imagen y no a la inversa" (p. 53s).
"...La conciencia de la representación consiste en saber que el objeto no está ahí. Los elementos percibidos no son el objeto, sino como sus "guiñapos", manchas de color, trozos de mármol o de bronce. Estos elementos no sirven de símbolos y, en ausencia del objeto, no fuerzan su presencia, pero por su presencia, insisten sobre su ausencia...
El cuadro no nos conduce, pues, más allá de la realidad dada, sino, en cierto modo, más acá. Es símbolo al revés. Libre es el poeta y el pintor que ha descubierto el "misterio" y la "extrañeza" del mundo que habita todos los días de creer que ha superado la realidad".
"La idea de sombra o de reflejo a la que recurrimos -de un doble esencial de la realidad por su imagen, de una ambigüedad "más acá"- se extiende ella mism a la luz, al pensamiento, a la vez interior. La realidad entera lleva en su cara su propia alegoría aparte de su revelación y de su verdad. El arte, utilizando la imagen, no refleja solamente sino que realiza esta alegoría" (p. 54).
"La discusión sobre el primado del arte o de la naturaleza -¿imita el arte a la naturaleza o la belleza natural imita al arte?- desconoce la simultaneidad de la verdad de la imagen" (p. 55).
"La imagen como ídolo nos lleva a la significación ontológica de su irrealidad.
Decir que la imagen es ídolo -es afirmar que toda imagen es, a fin de cuentas, plástica y que toda obra de arte es, a fin de cuentas, estatua- una suspensión del tiempo o más bien su retraso sobre sí mismo...
La estatua realiza la paradoja de un instante que dura sin porvenir" (p. 57)
"El arte cumple precisamente esta duración en el intervalo, en esa esfera que el ser puede atravesar, pero donde su sombra se inmoviliza. La duración eterna del intervalo en que se inmoviliza la estatua difiere radicalmente de la eternidad del concepto..." (p. 62).
REFLEXIONES SOBRE EL PAISAJE (Fragmentos sacados de la red)
|
A menudo se asocia el paisaje con el concepto de medio ambiente. Sin embargo la realidad histórica nos demuestra que son dos conceptos que van por distintos caminos. El concepto de medio ambiente es más bien reciente y debe ser tratado de manera científica. En cambio el paisaje tiene un origen artístico y es el resultado de una operación perceptiva, es decir, de una determinación sociocultural. Nos conviene pues disociar lo que forma parte del paisaje y lo que corresponde al medio ambiente como tal. Un paisaje nunca es natural, siempre es cultural. La palabra paisaje siempre ha ido paralela a la acción perceptiva y a la construcción mental con la finalidad de comprender y conocer alguna cosa.
|
|
|
En Occidente el concepto de paisaje nace en el siglo XV de la mano de diversos pintores, los cuales plasmaban en sus obras de arte paisajes sometidos a escenas de carácter diverso. Los historiadores conceden al pintor Patinir (1475-1524) el título de primer paisajista occidental. Patinir creaba escenas religiosas insertadas en grandes paisajes la superficie de los cuales excedía a la de los personajes. |
|
http://www.catsud.com/paisaje.html
-----------------------------
Qué imaginamos cuando nos hablan de paisaje? Para el hombre común el concepto de paisaje se ha cristalizado en una imagen bucólica, tantas veces expuesta en anuncios publicitarios o calendarios, y su experiencia de este es vivida en un parque urbano. Sin embargo, la interacción del hombre contemporáneo en su paisaje es mucho más compleja y conlleva transformaciones tan relevantes que hoy amenazan el equilibrio de nuestro planeta.
El término paisaje conlleva significados tan profundos como la identidad de una nación (país es el territorio comprendido por un paisaje), e incluye conceptos como territorio, medio ambiente, cultura y economía. Esta amplia comprensión de lo que significa paisaje, y que incluye temas que van desde el diseño a la ecología, es simultáneamente su fuerte y su debilidad. El paisaje es patrimonio de todos, una materia inclusiva donde todos tienen una postura, y por ello es difícil llegar a una descripción conclusiva que defina qué es paisaje.
Esta dificultad de acotar el término no nos libera de responsabilidad, ya que la falta de estudio y discusión sistemática en Chile ha llevado a una situación en donde, como en “Cambalache” de Gardel, todos tienen autoridad para opinar e intervenir el paisaje, con la consiguiente destrucción del entorno natural y calidad de vida de nuestras ciudades.
Esta urgencia por el paisaje ha motivado a la Facultad de Arquitectura UC a invitar a los mejores expertos en la materia a formar parte de Paisajescopio.
Paisajescopio es un grupo de discusión e intercambio de ideas entre académicos, profesionales y personas con experiencia en materias del paisaje en su más amplio espectro. Su objetivo principal visualizar, comprender como operan las diversas especialidades con el fin de trabajar de forma conjunta.
Como primera actividad Paisajescopio le invita a participar de un Simposio Internacional, a desarrollarse entre agosto y noviembre de este año, para discutir, conversar y exponer las materias que definen nuestro paisaje a partir de los proyectos de intervención en este.
Consuelo Bravo
Arquitecto PUC
Magister en Arquitectura del Paisaje, Harvard University
Magister en Diseño Urbano, Harvard University
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2006/07/
En cuanto a los pintores románticos, lo que más los distingue es su afición por plasmar el paisaje, y en esa paisajística se suele intentar reflejar, como apunta Novotny, el ‘infinito’ y lo ‘inconmensurable’ ; este extremo se halla implícito tanto en las reflexiones de los teóricos, poetas y pintores como en los propios cuadros. Sin embargo, lo dicho no significa, ni mucho menos, que los paisajistas del período inmediatamente anterior (‘neoclásicismo’) no se percatasen de lo ilimitado del paisaje ni que dejasen de tratar expresarlo de alguna manera en sus obras ; no obstante, en el clasicismo dicho sentimiento y dicha actitud siempre se encontraron limitados por la disciplina académica: la insistencia en los detalles individuales no deja- ba espacio para percibir de un modo cabal la amplitud y la grandeza de un panorama. En ese sentido se podría considerar a la paisajística romántica como una continuación y un complemento del paisaje clasicista, desde el momento en que el propio concepto de ‘paisaje’ es en sí mismo romántico, lo mismo que ocurría con la música, como hemos visto. El paisajismo romántico reviste las siguientes cualidades.
-------------------------
RUGENDAS: PAISAJISTA DE LA AMÉRICA DE
HUMBOLDT
(LA NATURALEZA COMO CUADRO)
Francisco Brugnoli
Museo de Arte Contemporáneo, Facultad de Arte
Universidad de Chile
fbrugnol@abello.dic.uchile.cl
Humboldt, obtiene en el año 1799, la autorización real para viajar al "Nuevo Mundo". Las experiencias de este viaje darán lugar a la publicación de "Cuadros de Naturaleza", título de ineludible relación con la pintura. El mismo autor lo confirma cuando en el prólogo dice: " algunos fragmentos de este libro fueron escritos en los mismos lugares que los inspiraban".
Rugendas, bajo la inspiración de Humboldt, viaja a América en 1821, datándose su permanencia en Chile entre los años 1834 y 1845. Podríamos afirmar que la propiedad pictórica, de los cuadros "literarios" del científico se realiza en la obra del pintor, con quien el primero encuentra una profunda afinidad en la contemplación de la naturaleza.
Desde el lugar donde la mirada se constituye en cuadro, nos interesa desarrollar una reflexión del concepto de paisaje en confrontación a la obsesión romántica por la experiencia plena de naturaleza. Experiencia que estaría imposibilitada de cumplirse, justamente por el origen mismo del concepto de paisaje, en las raíces profundas de la modernidad, momento del condicionamiento de la mirada como "visión de mundo".
----------
foro http://www.soloarquitectura.com/foros/archive/index.php/t-6373.html
gálibo
20/09/06, 11:05:16
Para definir el paisajismo primero hay que definir que es el paisaje. En mi opinión el paisaje es toda la colección de objetos, naturales o artificiales, vivos o inertes, que se presentan a nuestra mirada desde un punto de vista determinado, por eso se puede hablar de paisaje natural, urbano e incluso paisaje interior, y paisaje domestico y todavía mas allá, paisaje psicologico. Así que se trata de una definición muy amplia en la que influyen coordenadas como espacio y tiempo (acondicionamiento ambiental y evolución).
-----------------------
De Wikipedia, la enciclopedia libre
El paisaje es un fenómeno tardío de la civilización y más tardío aún para la filosofía. Es uno de los más tardíos logros del refinamiento de las culturas humanas. Los animales habitan el paisaje y lo van alterando de alguna manera y en alguna medida, pero son incapaces de percibir el espacio físico y geográfico del paisaje como algo bello, estético y hermoso. El mismo ser humano tardó mucho en descubrirlo siendo que su vida giraba en torno a éste al realizar diversas actividades sobre él, al vivir en él.
Los chinos fueron quienes descubrieron el paisaje ya que en el siglo V lo trabajaron como tema pictórico. Esto fue debido a que sus esticas religiosas como el budismo tenían una visión estética de la naturaleza, lo que fue muy favorable para la aparición del paisaje. Luego fue trabajado también por los europeos en el siglo XVI. Desde las pinturas rupestres hasta casi el romanticismo, la naturaleza no aparecía nunca en las obras pintóricas cómo paisaje. Es curioso que en ciertos momentos cronológicamente diferentes de oriente a occidente, la geografía y naturaleza dejaron de ser objeto de temor, espacio simbólico de los poderes míticos o de los espíritus de la región, espacio del amar y el engendrar, pero también del parir con dolor, espacio de trabajo que con el sudor de la frente le arranca unos magros frutos a esa tierra que hay que temer y al mismo tiempo respetar ya que de ella vivimos y en ella morimos y terminó siendo también objeto estétito, de belleza en las obras artísticas.
Para comprender el paisaje es necesario tomar en cuenta dos elementos personajes: el espectador y el paseante o viajero. No existe una estética en el paisaje hasta que ésta sea otorgada por el ser humano, el artista es quien la identifica y la reproduce. El responsable de la creación de un paisaje es el viajero, aquel sujeto que recorre las tierras, encontrándose con los espacios geográficos y se propone hacer una compilación de sucesos, de temas, de objetos, de elementos, dentro de un solo cuadro. El espectador sería aquel que es el beneficiario de los resultados, es aquel que disfruta una obra llena de Naturaleza donde el hombre y su necesidad de presencia ha sido borrado.
---------------------------------------
Perspectivas críticas del paisaje en la cultura contemporánea (Fragmentos)
http://www.catpaisatge.net/cat/documentacio_seminari2004.php
Perla Zusman Investigadora del Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas Buenos Aires, Argentina
Todos estos planteos ponen en juego la propia idea de paisaje. ¿Se trata de una metáfora, de un concepto paraguas o de un concepto restringido a lo estético?
La diferenciación entre paisaje material y pictórico, entre realidad y representación, entre naturaleza y cultura, entre el mundo de los conceptos y de los valores han sido resultado de dichos procesos de traducción y purificación.
El continuo paisaje material y paisaje pictórico. La literatura reconoce procesos de construcción material y procesos de construcción pictórica del paisaje. Mientras que la geografía o la arquitectura parecerían haberse orientado al estudio del primero, las artes (pintura, literatura, fotografía) se habrían inclinado al análisis del segundo. Sin embargo, podemos afirmar que el proceso de construcción material supone la constitución también pictórica del mismo. De hecho, esta especificidad es destacada por Rene Magritte en su conferencia de 1938, cuando describe su cuadro, La Condición Humana: “una pintura se superpone al paisaje que representa de manera que no es posible diferenciar paisaje y pintura (…) aquello que se encuentra del otro lado de los cuadros de nuestra comprensión ha precisado de un diseño para que nosotros distingamos la forma, que sintamos placer por la contemplación” (Schama, 1995: 12) (Fig. 1).
La mirada mediando en la relación entre mundo y representación. Según Fernando Aliata y Graciela Silvestri (1994:11) la figura del paisaje probablemente constituya un último momento en el pensamiento occidental en el que visibilidad y conocimiento del mundo podían aparecer unidos
Ello lleva a Aliata y Silvestre (1994: 11) a sostener que la historia del paisaje es la historia de miradas. En el mismo sentido, Cosgrove destaca el proceso de construcción de dispositivos de visualización, es decir, el desarrollo de convenciones de representación del mundo exterior sobre una superficie plana.
“Entre éstas están la profundidad tridimensional del espacio representada dentro del marco y su extensión lateral más allá del marco, las reglas de perspectiva
La diferenciación entre realidad y representación y el reconocimiento de la mirada2 como componente mediador permite también diferenciar la realidad y el espectador.
La diferenciación, fusión entre naturaleza y cultura. La dicotomía naturaleza y cultura pierde todo tipo de significación para comprender el proceso de constitución del concepto moderno de paisaje. Según Simon Schama (1995), la tradición del paisaje es producto de una cultura compartida; son los mitos, los recuerdos y las obsesiones los que participan en su constitución.
El paisaje: metáfora, concepto paraguas o dimensión estética. Hemos destacado que, dentro de las ciencias sociales, una de las perspectivas de análisis que buscó quebrar con la hibridez conceptual de paisaje otorgó importancia a las formas.
“Para comprender un paisaje construido, por ejemplo, un parque del siglo dieciocho, resulta usualmente necesario comprender sus representaciones escritas o verbales, no como “ilustraciones”, como imágenes que se erigen fuera del mismo, sino como imágenes constitutivas de su significado o significados.” (Daniels & Cosgrove, 1988: 1)
El paisaje sería una noción adecuada para captar la forma en que todas las personas comprenden y se insertan en el mundo material que los rodea.
En estos cuatro trabajos el concepto de paisaje se torna o una metáfora o un concepto paraguas que sirve para el estudio de las experiencias de poblaciones altamente afectadas por los procesos de transformación política, social y económica que se observan en el mundo actual
Para Mitchell ello constituiría una estructura conceptual que puede ser activada desde diferentes ángulos. Por ejemplo, para este critico literario, lugar se refiere a una localización específica, un espacio es un sitio activado por los movimientos acciones, narrativas y signos y el paisaje es un sitio caracterizado por experiencias estéticas asociadas a su imagen o vista.
De lo dicho hasta aquí, la controversia epistemológica en torno al concepto de paisaje en la posmodernidad se podría sintetizar en las siguientes tendencias. Por un lado, tendríamos aquellos trabajos que lo usan a manera metáfora, o de contenedor de otros conceptos con connotación espacial. Estas propuestas, en la medida que buscan dar cuenta de las vivencias de los sujetos en relación a las transformaciones que los afectan, se distanciarían de aquellas que trabajan sobre todo con la dimensión estética y su significación social. La primera propuesta supuestamente incorporaría más sujetos en la construcción del paisaje, que la segunda acotada a aquellos que cuentan con el bagaje cultural para producir y vivenciar experiencias estéticas.
Muchos autores sostienen que los cambios políticos y tecnológicos de la década de 1990 han desembocado en una pérdida de las coordenadas espacio-temporales. Si bien, en un primer momento, como resultado de esta desorientación, el sujeto se funde en el mundo, en un segundo momento acude a otros sentidos para descentrarse y orientarse en el mismo.
En esta arquitectura inmaterial se funde naturaleza y artificio.
Otros autores constatan el desarrollo de otras estrategias para resolver el tema de la desorientación posmoderna y la nostalgia por el pasado es una de ellas.
“la quintaesencia de la mirada paisajística, que la historia ha fijado en la particular sensibilidad inglesa del siglo XVIII, no partió de la tenue luz de la isla, ni de las ovejas recortando parejamente el pasto, sino de turistas entusiasmados que recorrían en Italia las huellas de los antiguos: partió del viaje y de la ausencia de raíces” (Silvestri y Aliata, 2001: 10)
Sociedades que, como la occidental, está dejando de ser totalmente sedentaria para adoptar algunas prácticas nómadas, hacen de la producción de nuevos paisajes también un elemento en la construcción de sus identidades